Nodos
El proyecto se articula en torno al formato circular, entendido como ciclos o puntos vitales. El círculo se presenta en un espacio de rotación continua, de tránsito y retorno, una representación cosmológica que lo abarca todo.
La noción de círculo introduce una dimensión ritual, no lineal. Cada pieza puede leerse como un acto de repetición, donde el centro condensa una fuerza o una esencia y el perímetro la expande, comunicándose en un estado poroso con el entorno que nos recuerda a la propia respiración, acercándonos a un estado meditativo de concentración.
Estas pinturas están realizadas mayoritariamente a partir de técnica mixta sobre madera, parten de una exploración del fluid painting, en la que la pintura acrílica se chorrea o se vuelca, a menudo combinada con espray. Este proceso origina un fondo orgánico sobre el que emergen geometrías y formas biomórficas, conectadas por flujos continuos que remiten a la fascia, una red viva y en movimiento. Cada obra posee una identidad propia dentro de un tejido más amplio.






