Este mural está basado en el botón charro de filigrana tan característico de Salamanca, que tiene sus raíces en las culturas más antiguas.
Se relaciona con símbolos tanto paganos como religiosos, con la Astronomía o con el concepto de protección. Además de los orfebres celtas, vetones o tartessos, está representado en los trajes ceremoniales de las mujeres moras y judías que habitaron estas tierras.
Estos complementos decorativos han quedado preservados en el tiempo por sus descendientes, tras abandonar Castilla, por todo el litoral mediterráneo, desde Portugal o Marruecos hasta Bulgaria o Turquía.

Personalmente es una forma de trascender, continuar y honrar un legado tradicional y familiar dado que mi origen forma parte de esta provincia